A folie à deux: una secuela completamente innecesaria y absurda…
Un filme de Arthur Fkeck que tenía pinta de ser una continuación exitosa, terminó siendo un bodrio y pérdida de tiempo.
Por Walter Velásquez
En octubre del 2019 se estrenó mundialmente Joker, una nueva y llamativa adaptación fílmica del famoso enemigo de Batman, solo enfocado en un origen completamente nuevo y con una cierta influencia del comic ‘Killing Joke’.
Detrás del enorme éxito, la película fue bien recibida por la crítica y por los fans del popular payaso, donde le permitió tener unas 11 nominaciones a los Premios Oscars, del cual obtuvo la premiación a Mejor Actor a Joaquin Phoenix, siendo su primer premio en dicha categoría.
Asimismo, el filme producido por Warner Brothers se convirtió en su momento en la película más taquillera de la categoría R, donde acumuló 1.079 billones de dólares. Tanto DC como la compañía estadounidense lograron buenos objetivos, y a la vez, los seguidores estaban completamente conformes con la adaptación. Sin embargo, en el estudio de Warner, se bajaraba la posibilidad de realizar una secuela.

Finalmente, en el 2022, se confirmó Joker: A folie à deux, donde esta vez Phoenix estaría acompañado de la destacada cantautora Lady Gaga quien se vestiría de Harley Quinn, cuya producción estaría más de 200 millones de dólares y que nuevamente Todd Phillps (director de la trilogía de The Hangover) estaría bajo la dirección.
Había hype y también ansiedad por saber cómo le iría a la secuela. Sin embargo….
Un absurdo e innecesario plan de continuar una historia
Para esta segunda parte, se enfocaba en la vida de Arthur Fleck en la Cárcel de Arkham tras haber asesinado a tres trabajadores en un tren subterráneo (la famosa escena de “Bathroom Dance”) y por supuesto a Murray Frankin (interpretado por Robert De Niro que saca lo mejor de King of Comedy).
Ahí sigue sufriendo ataques violentos, insultos y humillaciones por parte del grupo de policiales, sin dejar a lado su humor negro y turbulenta risa. En su estadía, conoce a Harley Quinn, quien integraba el coro de dicho lugar y que había sido encarcelada por un trastorno psicológico (en la película hay más detalles de ello) y que de manera sorpresiva se enamora de Fleck, quien a la vez enfrentaba un juicio por sus crímenes. Hasta ahí parecía normal el filme, pero luego se volvió completamente absurdo, aburrido y muy pero MUY musical.
Cuando se estrenó Joker, Phillips tenía un planteamiento de querer buscar un filme que tenga las fuertes influencias de los personajes fílmicos de Martin Scorcese, sin perder la línea comiquera de famoso Guasón. En esta secuela, vemos a un Fleck más infantil, tonto, sentimental, confundido y cantautor.
No es desmerecer la calidad actoral de Phoenix (es un tremendo actor y hay partes considerables en la secuela) pero hacerlo cantar cada cinco minutos fue una estupidez. Y Gaga si bien actúa bien, su única e importante participación en la película es cantar, cuando debieron exponer más su personaje, ya que la artista estadounidense ha brillado con sus dotes en la actuación.
Su personaje pareció en un comienzo interesante para luego ser aburrido. Dejando a lado la violencia, oscuridad, drama y thriller psicológico, Joker: A folie à deux pasó netamente a lo musical, cuando en ese tipo de propuestas fílmicas, más atrae al cinéfilo conocer una historia y sus personajes, donde se toparán con un intermedio que hará sentirles incomodos o a apenados.
En una proyección, los asistentes dijeron “carajo, otra vez con el canto”, sintiendo su decepción. En pocas palabras, una secuela innecesaria y absurda.
Una inversión que se fue al tacho
En la primera parte, Warner invirtió 55 millones en dólares, del cual causó unas ganancias de 1.079 billones. Compañía, director, personal y actores felices por el gran resultado. Pero para esta secuela, 200 millones invertidos para solamente ganar 206 millones (y eso que estaban planeando para que su cartelera sea hasta noviembre). Una tremenda perdida para DC y Warner de las cuales han experimentado anteriormente y casi nunca han tenido soluciones concretas para frenar ello.
Un adiós frío y sin agradecimiento
Todd Phillips se despide del mundo del DC sin haberse contactado previamente con el director del estudio, James Gunn, ya que solamente mantuvo conversaciones con los altos dirigentes de Warner Brothers.
Se sabe que aún persiste el resentimiento hacia Gunn por cambiar completamente el universo y pues, haber sacado a Henry Cavill como Superman.
Pero; ¿A querer coger un proyecto de su estudio y no decirle nada?
Es una prueba de la falta de coordinación y apreciación que le puede brindar otro destacado director a tu film. Con ello, Phillips se fue sin pena ni gloria y se enfocará en sacar otros filmes. No hay duda que es buen director (ha tenido películas buenas y malas) pero irse así fríamente, no te da un buen respaldo.


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