Por Sofía Soto
“Yo he preferido dejarles a los lectores; literatura es literatura y cine es cine, la oferta que hago yo es esta, mis libros son novelas y quedan como novelas”
Estas son palabras del mismo Gabriel García Márquez, padre del “Realismo Mágico”, uno de los máximos exponentes del “Boom Latinoamericano” y escritor de uno de los clásicos literarios más grandes del mundo “Cien Años de Soledad”.

Con lo expresado anteriormente, el colombiano, quien falleció un 17 de abril de 2014, manifiesta su desacuerdo en cuanto a las adaptaciones cinematográficas de sus aclamadas obras.
Entre sus argumentos describe el margen que ofrece la literatura al lector, dejando siempre un espacio a la imaginación sobre cada personaje por más que este se describa, mientras que en el cine la imagen siempre será concreta e impositiva.
Pero fue nada más ni nada menos que Netflix quien tomó el desafío de adaptar la historia de los Buendía, bajo la dirección de Alex García López y Laura Mora, la cual fue estrenada el pasado 11 de diciembre en la aplicación de streaming.
Sin duda alguna, llevar a la pantalla la prosa compleja y el realismo mágico de Cien Años de Soledad era un proyecto bastante arriesgado y hasta pretencioso, que llenó de expectativas a los lectores. ¿Pero qué es lo que hace a esta obra literaria tan incomparable y difícil de versionar?
Personalmente, la lectura de este libro no es como la de cualquier otro, es la convergencia que hace fusionarte dentro de un mundo que no se asemeja a tu realidad, pero te muestra los espejos de la humanidad y la personificación de cada emoción en rostros que jamás conoceremos. Te hace compartir con una tierra ajena, los paraísos mágicos y las problemáticas sociales con siete generaciones condenadas a un fin en común, la soledad. Porque es este concepto el que da nombre a la novela, y aquel que mejor se desarrolla, sin hacer mucho spoiler, la culminación en vida de cada personaje, sin importar su desarrollo o cambios dentro de la historia, es una que se caracteriza con la desdicha en las cumbres solitarias de la infelicidad.
Durante las tantas lecturas que he realizado del texto, en cada, una además de encontrar detalles nuevos, de los cuales no me había percatado, me hago la misma interrogante, ¿cómo es que las colas de cerdo en personas, fantasmas, lluvias de flores amarillas, mujeres flotando en el aire, mariposas que representen el amor y muchas fantasías más, hacen que tantas personas sean capaces de identificarse? Y la respuesta la obtengo con el fin de cada lectura, García Márquez ocupa un lenguaje universal, el amor en su forma más intensa, las complejidades familiares, las tradiciones, los problemas o procesos político-sociales, la traición, la tristeza del ser humano, la cultura latinoamericana y como se mencionó con anterioridad, la soledad. Es la oscilación entre un mundo que representa el mismo mito y aquel en el que nos encontramos, convocando una pasión y tragedia que en su momento traspasó los idiomas y fronteras literarias.
Pero a pesar de este factor humano y personal, también esta su contraparte, la deshumanización del alma, a través de la crueldad y la crudeza de acciones carentes de moral y escrúpulo que generan controversia, pero también representan la realidad de muchas familias y víctimas de aquella época. Con esto no podemos mirar al pasado con ojos del presente, pero si emitir juicios y generar conciencia respecto a los temas más sensibles que el autor toca dentro de la novela.
Ahora con respecto a la serie, la cual muestra una producción brillante, demostrando el arduo trabajo que costó llevarla a cabo y con un elenco que no se queda atrás, resaltando la magia, la cultura colombiana y el drama que resalta en el texto, sin duda se entregó un buen material …
¿Pero está de verdad a la altura del segundo libro en español más vendido del mundo?
A este punto creo que el único que puede dar un veredicto real y con el corazón es quien desafortunadamente no pudo ver su propia obra adaptada en la pantalla, Gabriel García Márquez.
Hasta el momento nos quedaremos con las preferencias de cada uno, y como alguien que disfrutó de ambas obras, solo puedo mencionar una disyuntiva. Y es que temo que el estreno de esta serie signifique un pretexto para no tomarse el tiempo de leer este libro y conocer la historia de los Buendía.
Considero que si leer es algo que disfrutes (y si no también) este es uno de esos libros que se tiene que leer por lo menos, una vez en la vida, solo así podrás comprender lo que sintió el Coronel Aureliano Buendía frente al pelotón de fusilamiento, las pasiones de Amaranta, la belleza de Remedios, la magia de Melquiades y por qué las estirpes condenadas a cien años de soledad no tienen segundas oportunidades sobre la tierra.


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