TORTA

·

Por Cata Salas

No siempre supe que soy lesbiana.

Fui criada en un ambiente escolar católico, así que comprenderás que cuando descubrí que me gustaban las mujeres, la cosa se complicó un poco.

Después de varios besuqueos y un par de pololeos torpes con chiquillos, entendí (a grandes rasgos) lo que me pasaba.

Y es que me costó a ñ o s decir en voz alta que soy torta y nunca supe por qué.

No tengo una historia traumática de salida de clóset y ninguna de mis amigas o amigos dejó de hablarme. Fue como si yo quisiera mantenerme escondida y no con mis acciones, sino con mis palabras.

Hay un abanico de opciones cuando hablamos de formas de vivir tu orientación sexual. Digo esto porque hay personas a las que no les parece relevante mencionarlo, otras que prefieren esconderlo y están las personas como yo; que después de años de procesar lo que significa, lo decimos directo, se le contamos a todo el mundo, nos convertimos en una especie de biblioteca cola y le explicamos a nuestras y nuestros amigos las siglas, las banderas, las conmemoraciones.

Tienes que saber que hay miles de personas como yo.

Escribimos columnas como estas, vamos a marchar todos los años y accionamos en los espacios que vamos encontrando, hablamos abiertamente sobre ser lesbianas, contamos nuestra experiencia todas las veces que sea necesario y para mí, es un ejercicio de transmisión de energía.

Quiero hablar todo lo que pueda sobre esto, quiero que los oídos del mundo se acostumbren a nuestra existencia para que tú puedas vivir una vida libre de temor, para que te sientas orgullosa de ser quién eres.

Son miles las que abrieron el camino para que hoy pueda decirte esto, para que sepas que el mundo es amplio para ti también y no siempre va a ser fácil, van a suceder cosas y el mundo va a recogerse ante tu valentía, pero eso no significa que debas dar un paso atrás.

No te preocupes si hoy sientes miedo.

Que bueno que te asuste porque eso significa que te importa.

Que bueno que te emociona porque eso significa que es parte de ti.

Quisiera cerrar esta conversación diciéndote (y diciéndome también) algo que creo, es muy importante:

No importa si quieres nombrarte como fleta, cola, tortillera, lela o torta, como yo.

Aquí son todas bienvenidas.

Comentarios

Deja un comentario

Descubre más desde ROSA

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo