¿Cómo se ve el pop? Capítulo 1: diseminando el branding de Sabrina Carpenter
Por Dolores Dominguez
Una famosa frase de la actriz estadounidense Bette Davis supo inmortalizar la insensibilidad desvergonzada con la que Hollywood trata a quienes lo adoran: “en este negocio, hasta que no seas conocido como un monstruo, no eres una estrella” (por si alguien se lo pregunta, sí: escribo esta nota poco después de haber visto Maxxxine).
La falta de piedad, el rápido aburrimiento y las críticas descontroladas afectan no sólo al cine, sino a cualquier personaje que desee exponerse al ojo público – y con mayor minuciosidad a mujeres, minorías y diversidades – .
Esto incluye, claramente, a la industria musical, actualmente dominada por el cortoplacismo exportado de TikTok, las tendencias volátiles y los números de ventas y reproducciones.
Este mundo genera una competitividad muy alta entre pares y un conjunto de consumidores muy exigentes que no se contentan sólo con música que sea de su agrado.
Ante esta marea difícil de navegar, construir una marca propia y distintiva resulta un salvavidas fundamental. Por eso, te propongo tres entregas en las que revisaremos los casos de tres cantantes que están dominando la escena musical del hemisferio norte, incluso a pesar de llevar años lanzando canciones.
Hoy inauguramos con Sabrina Carpenter.
La reina del humor y la sensualidad.
Seguramente muchos la conocimos cuando era una chica Disney, donde no sólo limitó su talento a la actuación sino que también se dedicó a la música. Sin embargo, esos pasos ocurrieron hace 10 años, por lo que la Sabrina actual es muy distinta a la de aquel entonces. De hecho, en una entrevista para Variety, la artista de 25 años declaró que ‘Short n’ Sweet’ – el álbum que vio la luz el pasado 23 de agosto -, vendría a ser su segundo trabajo musical como “chica grande”, ya que no considera haber tenido control creativo en los cuatro proyectos previos a ‘emails i can’t send’, la grabación que salió en 2022 y con la que comenzó a aumentar el reconocimiento internacional. Veamos, entonces, cómo se compone su identidad.
comunicación y personalidad:
- Sabrina apuesta a un sentido del humor poco serio, muy ingenioso, insolente y atrevido por su doble sentido. Esta forma desestructurada e informal permite presentarla como una joven divertida que, a pesar de ser una estrella pop, te recuerda a una amiga. De este modo, construye una personalidad fresca y cercana con el público joven a la vez que contiene una impronta seductora. Ese estilo se siente natural y propio ya que ella y su equipo lo sostienen tanto en entrevistas, como en posteos de redes sociales, en publicidades, en la redacción de su newsletter y en sus canciones (Nonsense, Espresso, Please, please, please y el álbum navideño Fruitcake son ejemplos que siguen estas bases). Esta faceta descarada que por momentos roza la inocencia y la ingenuidad también es mostrada en muchos de sus videoclips, donde es una femme fatale a tal punto, que sus coestrellas hombres no sobreviven o no logran ser más que juguetes. Así, cada medio, adaptado a su contexto, traslada con efectividad y coherencia su personalidad.
La identidad visual:
- La marca de Sabrina está liderada por los colores pasteles, rondando entre el rosa, el celeste y el amarillo, principalmente, aunque también usa mucho el blanco. Estos tonos claros aportan una imagen dulce junto con los lazos, los moños y las plumas, los que se yuxtaponen con elementos más seductores como el color rojo y el negro, el encaje, los escotes, las piedras brillantes, las faldas cortas y los zapatos de plataforma. Los cut outs en forma de corazón que solemos ver en sus prendas también reflejan esta convivencia entre lo atrevido y lo inocente.
Fotografía: Bryce Anderson
- Conexión con la audiencia. Como cualquier artista producto de esta época, logra engagement a través de las redes sociales, imponiendo trends y momentos virales que son copiados en Tik Tok. Así y todo, una experiencia única que ofrece Carpenter, es el cambio del outro (verso final) de su single Nonsense, el cual adapta al contexto de cada uno de sus shows – haciendo referencias a personajes famosos oriundos del lugar, vocabulario propio de la cultura, nombres de ciudades, países o de festivales – lo que provoca anticipación, interés y emoción en el público, ya que este percibe estar recibiendo un tratamiento especial.
Sabrina captó la atención de la multitud con ‘emails i can’t send’, álbum que publicó después de haber quedado en el ojo de la tormenta por el supuesto triángulo amoroso del que formó parte junto con Joshua Bassett y Olivia Rodrigo, quienes también fueron actores de Disney. Sin embargo, logró trascender los juicios mediáticos y demostró que su nombre merece ser mencionado en primera plana pero por lo que tiene que ofrecer como artista. Su música puede gustarte o no, pero indudablemente está entre quienes le devolvieron al pop la chispa de simpatía y diversión que había perdido.
Nos vemos la próxima semana para el capítulo dos, en el que nos vamos a centrar en la cantante que es tu referencia favorita y que habla sobre lo confuso que es ser una chica… 👀 Hasta entonces, te dejo cuatro canciones de Sabrina para que la descubras en diferentes facetas:
Space – EVOLution
Tell Em – Singular Act II
Read your Mind – emails i can’t send
Coincidence – Short n’ Sweet


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