UltraLocura: rompe sus límites en el ultra running
Por Fer Cruz

¿Puedes correr 100 kilómetros en la montaña?
Para algunos es una locura; para Daniela, el mejor escape. Conoce a la ultra runner chilena que ha hecho de correr 100 millas una forma de vida y filosofía.
Si crees que una maratón es intensa, imagina correr cuatro al hilo, y en terrenos de cerros y montañas. Para Daniela Navarrete, ultra runner chilena, esas distancias extremas son más que un desafío físico; son una forma de autodescubrimiento. La Dani nos cuenta cómo enfrenta estas carreras, lo que ha aprendido en las clásicas como UTMB y PTL, y cuáles son los próximos desafíos que la esperan en el desierto.
¿Cómo fue esa primera experiencia corriendo 100 millas?
“Cuando hice mi primer 100 millas (160 kms), fue un descubrimiento total, y ahí entré en locura misma.” A lo largo de la carrera, descubrió que no es solo necesaria la resistencia física necesaria, sino también la fortaleza mental y la capacidad de adaptarse a los altibajos emocionales. “En estas carreras siempre hay momentos en los que estás arriba y luego bajas. Las noches suelen ser bien duras, pero al final siempre sale el sol,” explica Daniela.
La ultra distancia le enseñó a vivir en el momento, algo que considera esencial en el ultra running. “No hay teléfono, no hay nada más que estar ahí avanzando, y dentro de todo igual tratar de disfrutar,” confiesa. Este enfoque, de tomarse la carrera paso a paso y resistir cada subida y bajada emocional, es su clave para superar desafíos tan extremos.
Una de las competencias más épicas de Daniela fue la UTMB (Ultra Trail Mont Blanc). “La primera vez no la terminé, y cuando finalmente crucé la meta, pensé: ‘Hice más tiempo del que esperaba’. Es heavy lo duro que se puede ser con uno mismo. Después de la emoción inicial, empecé a procesarlo: corrí 172 kilómetros en los Alpes, por tres países. Es un logro brutal, ¿cuántas personas en el mundo pueden contar que hicieron algo así?” Este cambio de mirada la hizo entender que no todo es tiempos o llegar primera, sino valorar el proceso, las horas de entrenamiento, el esfuerzo en cada paso, y todo lo que hay detrás de un logro así. Cada carrera es una oportunidad de crecer y valorar cada paso del camino.
¿Qué pasa por tu mente en distancias tan largas?
“Es muy fácil castigarse, pensar que deberías ir más rápido o haberte preparado mejor,” reflexiona Daniela. Para ella, la clave del ultra running es mantener la calma y vivir en el presente. «Hay momentos de altos y bajos; en la noche suele ser difícil, pero siempre sale el sol,» dice.
A través de estos altos y bajos, Daniela ha descubierto el valor de la resiliencia. “Siempre hay que vivir en el presente, no hay teléfono, no hay nada más que estar ahí avanzando.” Su conexión con la naturaleza y el enfoque en el momento le ayudan a superar los momentos difíciles en cada carrera.
Si hablamos de resiliencia, tenemos que hablar de la PTL (Petit Trot à Léon), una carrera de 300 kilómetros y 25.000 mts de desnivel positivo en los Alpes, autogestionada y sin camino marcado, que se corre en parejas. Los terrenos son duros, las pendientes empinadas, se trepan rocas y se soportan condiciones extremas. Si bien no lograron terminarla, completaron la brutalidad de 180kms con 16.000 mts de desnivel positivo.
“Es una experiencia que te hace valorar lo simple, desde una media hora de sueño hasta un pedacito de queque,” dice Daniela.
Otra carrera que la marcó fue La Misión, una experiencia “súper traumática” en Argentina. Después de 44 horas de carrera, alucinaciones, los pies llenos de llagas y un dolor insoportable, Daniela cruzó la meta… pero terminó en el hospital. “Aprendí a cuidar mi cuerpo y la importancia de la preparación mental para enfrentar desafíos extremos”.
Ahora va por los 500kms en relevó en el desierto de Atacama. Con cinco amigas participan en “The Speed Project” y corren en representación de la Fundación Nonos. “Vamos en equipo a cruzar el desierto desde La Tirana hasta San Pedro de Atacama, y nuestro objetivo es llegar bien, cuidar la salud y representar a mujeres que trabajan duro para sacar adelante a sus familias,” comenta. Este proyecto tiene un propósito adicional: apoyar a las mujeres que, a través de la fundación, crean muñecos de textiles reciclados para vender en comercios locales.
Para Daniela Navarrete, el ultra running es más que un deporte: es una filosofía de vida. Cada carrera le recuerda la importancia de vivir en el presente y disfrutar cada paso. “Entender lo que es la distancia, soportarse todo ese tiempo y pasar esos altos y bajos” es lo que hace del ultra running una experiencia única para ella. Daniela sigue persiguiendo sus sueños, confiada en que cada kilómetro recorrido es una oportunidad de conexión, autodescubrimiento y celebración de la vida.


Deja un comentario