10 de enero: la esperanza es Hasta el Final
Por Daniela Quintero
Hace más de 25 años Hugo Chávez ganó, por primera vez, las elecciones en Venezuela y tomó el poder. Poco a poco, logró unificar los distintos poderes a su favor, generando que todos los intentos por un cambio de gobierno, que comenzaron en 2002, hayan fracasado.
25 años después, hay casi 8 millones de desplazados, más de mil presos políticos y una sola fuerza que gobierna Venezuela.
Y, aunque en 2019 el pueblo venezolano prometió no volverse a ilusionar, ¿cómo no nos podemos ilusionar con la posibilidad de recuperar nuestro país? No ha sido una tarea fácil, todos estos esfuerzos comenzaron en 2023 con las primarias de la oposición y llegaron a su peak cuando el 28 de Julio de 2024, millones de venezolanos decidieron asistir a los comicios electorales para hacer a Edmundo González Urrutia el próximo presidente de la República de Venezuela.
Ante un país secuestrado es difícil pensar un cambio de gobierno tradicional, desde ese 28 de julio al menos 5 personas han muerto en manos de las fuerzas del Estado. Nicolás Maduro, por su parte, se ha negado a reconocer su derrota y ha utilizado todas sus estrategias para evitar el avance de la fuerza opositora liderada por Maria Corina Machado y el, ahora, presidente electo. Siendo central el terrorismo de Estado y la propaganda política.
Debemos destacar que, aunque hay países que se han negado a reconocerlo, MCM y el pueblo venezolano han logrado demostrar la victoria de Edmundo Gonzalez en dichas elecciones a través de las actas que emiten las máquinas de votación y cuyos resultados se pueden encontrar en www.macedoniadelnorte.com.
Además, instituciones como el Centro Carter y la Organización de Naciones Unidas, que fungieron de observadores del proceso democrático, emitieron comunicados donde expresaban que dichas elecciones no cumplieron con los requisitos para ser consideradas “transparentes”.
Aún así, el pueblo, que había perdido la esperanza hace unos años atrás, encontró una nueva ilusión y una líder que, hasta ahora, ha cumplido todo lo que ha prometido.
Tras jornadas que han cumplido largos meses, llegamos al 10 de enero en este país caribeño, fecha en la que el presidente electo se debe juramentar.
Esta instancia se vuelve un parteaguas en la vida de quienes forman parte de la sociedad venezolana que, por unos meses, fingió demencia para volver a una normalidad extraña tras los sucesos de las elecciones, pero que sabía que en enero las energías esperanzadoras tomarían fuerzas de nuevo.
¿Qué va a pasar este día?
La verdad es que nadie puede decirlo con firmeza, mientras la única afirmación que se ha hecho ha venido de parte Edmundo González quién confirmó que estará el 10 de enero en Venezuela, luego de verse forzado al exilio.
¿Pasará algo?
Quien les escribe cree que sí, y no precisamente por creer fielmente en el discurso de los líderes, sino por la reacción de un régimen que parece tener miedo ante la incertidumbre que domina al país, militarizando el territorio nacional y ofreciendo recompensa a quién dé información de la presencia de González Urrutia.
A quienes hemos seguido esta lucha y no hemos perdido la esperanza, sabemos que no es algo fácil y que es muy probable que el 10 de enero no comience un nuevo gobierno, pero también sabemos que los cimientos plantados el 28 de julio en Venezuela han vuelto la tierra en la que está parada el chavismo, bastante frágil.
No podemos decir que ya fue el terremoto, pero los pequeños temblores que han habido parecen haber golpeado fuertemente a la cúpula que hoy gobierna el país.
Somos muchos los que queremos y creemos que esta vez, la lucha es diferente, y es por ello que solo nos queda cumplir con nuestro rol de ciudadanos. Si no eres venezolano pero llegaste hasta acá, abraza a tu amigo o conocido que sí es.
Son días llenos de temor, pero también llenos de esperanza. Venezuela libre no sólo afecta a los venezolanos, afecta a toda la región y es por ello que tu amigo, trabajador o conocido venezolano te necesita ahora y necesita una voz más allá de sus fronteras.
Mientras tanto, aunque la incertidumbre parezca ser la sombra más fuerte en el camino, solo nos queda creer que esto efectivamente es “Hasta el Final», y que si bien no ha llegado, estamos mucho más cerca que antes.


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