Depilación femenina impuesta:
Los cánones al igual que las modas y los hábitos de belleza femenina han asumido un transformador progreso a través del tiempo. Pasando de idolatrar pieles suaves y sedosas a querer asumir la más oscura y tupida de las epidermis cubriéndose de hermosos, estratégicos y liberados vellos.
Por Jabiela Reguera Chao
La eliminación del pelo en el cuerpo se implantó como regla para las mujeres a inicios del siglo XX. Dejando de ser algo deseado o escogido por la mujer, pasó a convertirse en un impuesto patrón de moda. Estar depiladas logró ser deducido como la ideal forma limpia y natural de exhibir el cuerpo, con el único contratiempo de que, objetivamente no es así.
Hoy en día más mujeres se están dando cuenta de cómo la vellosidad corporal está sutilmente interconectada con el género y el poder, puesto que la esencia emocional de lo que induce al vello en el cuerpo de las personas posee un formidable potencial como instrumento para el activismo y el cambio social.
Florencia Cozzi, vocera del Área de Salud y Bienestar de Tremendas, expresa que “el camino para dar fin a estos cánones de belleza tan dañinos para la mujer, yo creo que es la concientización de que NO nos pueden imponer cosas que no deseamos hacer, como depilarnos, por ejemplo. Es importante empezar a enseñar a las niñas y jóvenes que es 100% válido no depilarse si es que no quieren y que no eres más ni menos mujer por eso”.
¿Hasta dónde estamos dispuestas a llegar? ¿Verdaderamente lo hacíamos por nosotras mismas? Hemos sufrido pellizcos con pinzas, tirones de cera, quemaduras con cremas y lo peor, hemos pagado por recibirlos para estar más atractivas, sentirnos más seguras o confiadas, pretendiendo no ser la excepción de la regla para no avergonzar al círculo más cercano y más penoso aún, a una multitud de desconocidos. Aquí la postura feminista se posiciona fuerte cuando ha sido atacada por el machismo de antihigiénica y antierótica. Sin embargo, lo que sí es real es que en la actualidad un gran número de demanda en las consultas de dermatología está dada por lesiones e infecciones en la piel a partir de la depilación; además para un número elevado de hombres la presencia de vello pubiano sigue siendo una fuente de erotismo.
Victoria Olivos, 23 años, asegura que aunque en la actualidad se están rompiendo los cánones de belleza tradicionales, las mujeres han tenido que ser esclavas de la depilación, pero eso está cambiando para las futuras generaciones. “La verdad es que no los sigo al 100%, me depilo las axilas y el área del bikini en el verano. Ojalá algún día nuestra sociedad nos dejara tranquilas con nuestros cuerpos, vivir sin preocupaciones del que dirá el resto”, cuenta.
“En mi caso solo lo sigo por tema de comodidad personal. Por ser una persona de raza negra, tiendo a sudar tal vez un poco más que otras personas y los vellos para mí son un poco incómodos con el calor y el sudor”, dice Gema Galindo, de 27 años. Del mismo modo afirma que es un poco esclavizante y uno se vuelve dependiente de cremas depilatorias o cuchillas que no le hacen bien a la piel.
“Es tan complicado hacerlo en una sociedad que te juzga tanto”, reflexiona Isidora Ortúzar de 18 años. Quien comparte una anécdota pasada, en una piscina a la que acudió con amigas y en donde se encontraban compañeras de colegio, quienes al no ver que sus piernas estaban depiladas no pudieron disimular el asombro. También hace hincapié en lo costoso que son los tratamientos de depilación.
Nadia Fabiola de 50 años explica que “por una cuestión muy personal que puede estar influenciada por la época que me ha tocado vivir, me encanta sentir mi piel libre de vellos, lo más tersa e hidratada posible. Sin embargo, estoy de acuerdo con aquellas mujeres que prefieren, por el contrario, no depilarse”.
Desde el centro estético Depilación Diodo Soprano, relatan que de las partes del cuerpo que más depilación realizan están las piernas, axilas, zona genital y cara.


Deja un comentario