Disforia de género: Cuando tu cuerpo no refleja quién eres

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Por Fernanda Cruz

Hablamos con la Dra. Pascale Christiansen, médico cirujano y becada en psiquiatría, sobre un tema súper relevante en la comunidad LGBTQIA+: la disforia de género. 

¿Por qué es importante hablar de la salud mental en la comunidad LGBTQIA+?

“La salud mental en la comunidad LGBTQIA+ debe ser una prioridad porque la probabilidad de tener pensamientos suicidas o intentos de suicidio es hasta siete veces mayor entre jóvenes LGBTQIA+ comparado con los heterosexuales. Factores sociales y comunitarios son clave para prevenir, y educar a todos es esencial. El rechazo familiar, por ejemplo, aumenta 13 veces el riesgo de un intento suicida. El rechazo social y el bullying también son riesgos enormes.

¿Qué es la disforia de género y cómo ha evolucionado la comprensión en el ámbito médico?

La disforia de género es una sensación de angustia cuando tu sexo biológico y tu identidad de género no van de la mano. Es cómo vives emocional y psicológicamente tu identidad, la ausencia de ésta, o las dudas que tengas. La disforia es un estado de insatisfacción interna difícil de describir con palabras, y se debe al sentir que tu cuerpo no refleja quién eres realmente.

En 1973, el trastorno de identidad de género fue incluido en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM). Hoy se ha actualizado a «disforia de género», término que describe mucho mejor este complejo síndrome. Incluirlo en un manual de salud mental visibiliza el sufrimiento por el estigma social y asegura la cobertura de salud para terapias hormonales y de reasignación de sexo.

¿Cómo se diagnostica la disforia de género según el DSM?

El DSM dice que debe haber una incongruencia notable entre el género experimentado y el sexo asignado durante al menos 6 meses, manifestada por al menos dos de los siguientes criterios: incongruencia entre el sexo experimentado y los caracteres sexuales primarios o secundarios; fuerte deseo de eliminar o evitar la aparición de estos caracteres; fuerte deseo por tener los caracteres sexuales del otro género; fuerte deseo por ser del otro género; fuerte deseo por ser tratado como del otro género; y una fuerte convicción de tener los sentimientos y reacciones del otro género. Además, esta incongruencia debe causar una angustia significativa o afectar la vida social, escolar, laboral u otras áreas importantes.

¿Qué papel juegan las experiencias de violencia y discriminación en la disforia de género?

La disforia de género puede derivarse de las experiencias de violencia y discriminación vividas a lo largo de la historia y de la vida personal. Es importante destacar que no todas las personas trans experimentan disforia de género. Si todos tuvieran una buena red de apoyo y las herramientas necesarias para vivir sin juicios, no tendrían por qué experimentarlo.

¿Qué deben saber y aplicar los profesionales de la salud en su práctica diaria?

Primero, el trato y la atención deben ser dignos y sin prejuicios, usando siempre el nombre social y el pronombre que el paciente elija. Los profesionales deben conocer los síntomas, aprender a identificarlos y sospecharlos. Es clave evaluar siempre el impacto del estigma social y familiar, así como la presencia o ausencia de redes de apoyo efectivas. Además, deben informar y educar a sus pacientes sobre las opciones de intervenciones médicas y conocer las guías clínicas oficiales. Un terapeuta que apoya es aquel que conoce la red LGBTQIA+ disponible, usa la terminología correcta y, ante la duda, pregunta.

Los profesionales de la salud deben ofrecer una mirada despatologizante y un tratamiento que repare experiencias traumáticas. Es esencial adoptar una postura afirmativa, conocer la red de apoyo LGBTQIA+ y diferenciar claramente entre orientación sexual e identidad de género. En resumen, debemos brindar un trato digno, respetuoso y libre de prejuicios.

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