Encontrar la voz dentro de la industria musical chilena
La joven artista nacional, que el año pasado lanzó su primer EP titulado “Lo que el invierno me dejó”, un proyecto lleno de letras interesantes y con una propuesta artística ligada al pop alternativo, conversó con ROSA sobre lo que significa ser artista emergente y crear música siendo mujer.
Por Constanza Lara
La primera vez que escuché la música de May Villalobos fue en un pequeño estudio en Ñuñoa, la canción se llamaba “Te lo dije” y hablaba sobre el doble estándar y lo liberador que es salir de una relación tóxica. Fue la primera canción que produjo por su propia cuenta, y supe en ese momento que May sabía lo que quería contar con su música y que no tenía miedo de hacerlo. ¿Y eso? Eso es lo que hace valioso a un artista.
Comenta que la música siempre fue algo que la movía, pero cuando tenía 15 años produjo una canción para un concurso en su colegio y allí se dio cuenta que tenía que dedicarse a esto en serio: “Además de la música, no había ninguna otra carrera que me llenara”. Así, ella y su familia (a quien llama su equipo) se adentraron en la aventura de ser parte de la industria musical chilena.
¿Cuáles son tus referentes y de qué forma crees que han moldeado el género musical de tu proyecto?
– Siempre ha sido un gran ejemplo Melanie Martínez, también me inspiro mucho de lo que hace Ariana Grande, Billie Eilish y claramente del Kpop. Aterrizando más a la escena nacional: Soulfia, Princesa Alba, Karla Grunewaldt y Shirel. Ellas son mis referentes y representan un nicho cercano al mío. Así que, en general, soy muy pop mezclado con algo medio darks. En especial la música que voy a sacar ahora.
¿Sientes que tal vez tienes referentes de afuera para inspirarte en producción e internos para la composición?
– Sí, obvio. Me pasa que a la hora de escribir tengo referentes más latinos, por ejemplo Nicole, María Becerra o Rosalía. La forma de escribir de ellas que es más poética y metafórica es una gran inspiración. Me gusta mucho como escribe Shirel, de hecho tuvimos una pequeña sesión para una de las canciones que voy a lanzar y me ayudó a encontrar un lado más sensual y latino que le hacía falta a la canción. Eso es algo que me estaba faltando a la hora de componer, porque tengo referencias mucho más gringas y duras.
Hablando sobre estar en el estudio, ¿cómo lo enfrentaste cuando fuiste por primera vez y cómo has evolucionado dentro de él?
– Yo creo que en la vida uno siempre va creciendo y cambiando. Recuerdo que la primera vez que fui a un estudio fui súper sumisa, hacía caso en todo y me limitaba a la hora de compartir ideas o hacer comentarios sobre cosas de la producción que no me gustaban, porque sentía que no sabía lo suficiente y no quería contradecir. Pensaba: “tengo que hacer las cosas bien para que este productor se sienta bacán trabajando conmigo”. ¿Y qué pasó? Me mandaron la canción y no me gustaron para nada unos cambios que le habían hecho. Mi mamá me dijo: “tienes que decir que no te gusta”, ella y mi papá fueron un gran apoyo para encontrar esa voz. Entonces les dije qué era lo que no me gustaba y hubo un cambio drástico, llegamos a un consenso y la canción quedó como yo esperaba.
Ahora hay muchas cosas que sé sobre producción que no habría hecho en ese momento. Fue por eso que empecé a aprender, porque sabía que para la próxima tenía que meterme más. Eso también me llevó a aprender de mí y saber cómo tomar la batuta en ciertos momentos, aprender a ser pesada con respeto.
En ese sentido, ¿cómo equilibras tu visión artística con la de personas dentro de la industria que te dan sugerencias y opiniones?
– Aprendí con el tiempo, porque con mi luna en Tauro tiendo a ser media terca. Pero tuve que aprender, porque es brígido cuando dejas que los demás se metan un poco, te cambien todo y le quiten tu esencia. Al final eres tú quien tiene una visión clara de lo que quieres, pero también vas a sacar esta canción para que más personas la escuchen. Entonces, en el momento en que dejé que los demás se metieran para bien y con respeto, empecé a darme cuenta que podía llevar las canciones a otro lado que también era interesante.
Recuerdo cuando trabajé con Francisco Victoria y le mandé la maqueta de “Perdonar”, que es una de las canciones que hicimos juntos. Él la cambió demasiado y la llevó a un lugar mucho más mainstream que lo que yo tenía; antes era una balada y después terminó siendo un pop súper bacán. Entonces es bueno el equilibrio entre ser sincera contigo misma, pero también saber soltar y llegar a consensos.
¿Qué desafíos has tenido que enfrentar? No solo siendo joven, sino también siendo mujer
– En ocasiones tuve que tomar decisiones drásticas, por ejemplo hacer canciones que no quería, tener que soltar cosas o incluso tener que defender algo que claramente no me gustaba.
El hecho de ser mujer en esta industria es notable, en Chile hay mucho micromachismo disfrazado. Un hombre puede sacar una canción igual a la de otro artista y se va al top uno igual, mientras que nosotras nos esforzamos caleta y no llegamos a nada. Y no es que nuestra música sea mala, simplemente no hay mucho espacio para nosotras. Tampoco tiene que ver con el género musical, porque hay muchas mujeres dedicándose a lo urbano que tienen el mismo potencial y talento, pero no consiguen el espacio que necesitan. Me hace mucho sentido esto que dice KYA en su nueva canción: “su industria barata no me representa”. Hay mujeres con propuestas increíbles que no llegan a ningún lado.
El conocimiento es poder, algo que May Villalobos sabe muy bien. Por eso está súper enfocada en continuar aprendiendo y expandiendo sus habilidades para seguir nutriéndose en lo que le apasiona: la música. ¿Su propósito? Ser un espacio seguro para aquellos que buscan consuelo o ánimos en su música.
Sus próximos lanzamientos prometen tener un enfoque más rebelde y adulto, alejándose de la tristeza para incorporar una perspectiva más empoderada. De esta forma, Villalobos quiere manifestar una rabia que desafía los estereotipos de la delicadeza femenina en la industria, buscando expresar su voz y su autenticidad de una manera poderosa y honesta.


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