Daniela Saez Mahuida

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ACTIVISTA STEAM DEL SUB 30

Por Ignacia González

Daniela Saez Mahuida es la mujer que está cambiando el panorama STEAM en Chile y Latinoamérica. Con tan solo 29 años, ha sido reconocida como una de las 25 mujeres líderes en ciencia por la empresa 3M y figura entre los 100 jóvenes líderes 2023 de El Mercurio.

Su pasión por la ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas no sólo ha impulsado su carrera, sino que también la ha llevado a inspirar a nuevas generaciones de mujeres en estas áreas. En esta conversación, nos comparte sus motivaciones, desafíos y sueños como activista STEAM.

¿Cómo te llamas, cuántos años tienes y de dónde eres?
Me llamo Daniela Saez Mahuida y tengo 29 años, recién cumplidos casi. Soy de Santiago, de la región metropolitana, y vivo en Quilicura.

¿Qué significa STEAM y cómo llegaste a ser activista? ¿Qué significa para ti ser activista?
STEAM significa ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas, a diferencia de STEM que excluye las artes. Yo me considero activista STEAM porque el arte tiene mucho que aportar a la ciencia, en temas como el diseño, la ergonomía, la estética. Me convertí en activista por rabia, queriendo cambiar las reglas del juego y hacer que más niñas, jóvenes y mujeres se atrevan a entrar a estas áreas, que para mí han sido un cambio de vida. Ser activista significa abrir puertas para que más mujeres se sumen a este mundo maravilloso.

¿La gente te reconoce en la calle?
No me reconocen en la calle, pero a veces chicas se me acercan después de una charla y me dicen que, gracias a lo que escucharon, decidieron estudiar ingeniería o involucrarse en la ciencia. Para mí, eso es lo más gratificante del activismo, ver cómo impacta aunque sea a una o dos personas. Ese es el verdadero pago por lo que hago, la esperanza de que más personas se sumen y que Chile empiece a exportar conocimiento, no solo materias primas.

¿Alguna anécdota que compartir?
Una vez, la mamá de una chica de 12 años se me acercó para decirme que su hija quería ser como yo, que quería viajar, hacer robots y meterse en este mundo. La invité a talleres y charlas, y ahora esa chica, Rocío Sáez (coincidencia de apellidos), está estudiando una carrera STEAM y es tutora de las futuras generaciones. La vi crecer en este camino y me enorgullece decir que soy su madrina científica.

¿Podrías compartir alguna experiencia que haya marcado un antes y un después en tu vida?
Cuando tenía 16 o 17 años, hice un robot para personas ciegas. Fui a la Plaza de Armas a entrevistar personas y luego volví para probar el dispositivo con ellos. Ver cómo se emocionaban al sentir que la tecnología podía ser accesible para ellos me impactó profundamente. Ese fue el momento en que supe que quería usar la tecnología para hacer del mundo un lugar mejor.

¿Qué sentiste cuando te nombraron una de las 25 mujeres en la ciencia latinoamericana?
Fue por el mismo proyecto del robot para personas ciegas que me nombraron una de las 25 mujeres en la ciencia latinoamericana. Al principio tuve el síndrome del impostor, pensando que mi proyecto no era tan bueno, pero cuando vi mi nombre junto a otras grandes científicas, me sentí muy honrada. Es increíble que desde tan joven ya pueda hacer un aporte significativo a la ciencia.

¿Qué significó para ti estar dentro de los 100 jóvenes líderes 2023?
Cuando me dijeron que estaba entre los 100 jóvenes líderes de 2023, no lo podía creer. No postulé, así que fue una gran sorpresa. Me hizo sentir que todo el trabajo que hago en mi tiempo libre, para que más mujeres entren en STEAM, está siendo visto y valorado. Es un reconocimiento que me llena de orgullo y me da fuerza para seguir adelante.

¿Qué fue lo que te enamoró del STEAM?
Lo que me enamoró de STEAM es su versatilidad. Puedes usar la tecnología para hacer música, medicina, derecho… lo que quieras. Son áreas tan diversas que no hay límites para lo que puedes hacer. Además, es democrático; puedes empezar con algo tan simple como una hoja de papel. Me encanta esa capacidad de resolver problemas con creatividad y recursos limitados.

¿Cuál fue tu primer proyecto? ¿Cómo ves a esa joven que eras versus ahora para enfrentar un proyecto?
Mi primer proyecto fue una casa domótica que detectaba gases peligrosos. Si había una fuga de gas, abría las ventanas y te mandaba un mensaje al celular. Mirando atrás, me doy cuenta de que en ese momento ya estaba abriendo camino en algo que ahora es mucho más común. La diferencia entre la joven que era y la persona que soy ahora es que tengo más herramientas: sé cómo manejar equipos, presupuestos y tecnologías más avanzadas.

¿Cuáles crees que son los principales desafíos que enfrentan las jóvenes en el ámbito STEAM?
Uno de los mayores desafíos es la falta de información y oportunidades, especialmente en colegios públicos. He visto a muchos estudiantes decir «no puedo» o «esto es muy difícil», y luego verlos crear robots y programas increíbles. Si les damos las oportunidades, pueden superar cualquier barrera. Creo que el desafío es mostrarles que hay otros caminos y que las carreras STEAM están muy bien pagadas.

¿Has experimentado alguna barrera o discriminación por ser mujer en tu carrera o en tus actividades como activista?
Cuando era más joven, en ferias científicas me decían «¿Ese robot lo hizo tu papá?» o «¿Tu hermano?» y yo tenía que decir que lo hice yo. Incluso me preguntaban si mi profesor lo había hecho. Estos comentarios fueron los que me hicieron activista, porque sentí rabia al ver cómo dudaban de mis capacidades solo por ser mujer. No quiero que ninguna otra niña pase por lo mismo.

¿Cómo crees que la inclusión de más mujeres y niñas en STEAM puede transformar la sociedad?
Las mujeres en STEAM pueden aportar una visión diferente y reducir los sesgos de género que hoy en día existen en la tecnología, como las inteligencias artificiales que discriminan a mujeres o personas de color. Si más mujeres asumimos roles de liderazgo en tecnología, podemos crear un futuro más inclusivo y diverso, donde las soluciones no estén marcadas por prejuicios.

¿Qué iniciativas te gustaría ver en el ámbito educativo o laboral para promover la participación de las mujeres en STEAM?
Me gustaría que las escuelas ya incluyeran robótica y programación como parte del currículum, porque en el futuro, saber programar será tan importante como hablar un segundo idioma. También en el ámbito laboral, más empresas deberían crear programas que fomenten la entrada de mujeres, especialmente en sectores donde hay pocas, como la minería. Estoy en una empresa que está logrando la paridad de género, y eso es un gran paso hacia adelante.@_ingeniela (por su cuenta en instagram) está convencida de que el futuro es STEAM y que las mujeres tienen un rol crucial en esta transformación. Su trabajo no solo inspira a las nuevas generaciones, sino que también desafía las estructuras tradicionales que limitan el acceso de mujeres y niñas a la ciencia y la tecnología. Con su visión innovadora y su incansable activismo, continúa abriendo caminos y creando oportunidades donde antes no las había, demostrando que el cambio es posible y necesario. Esperamos volver a encontrarnos en un par de año y seguir celebrando tus éxitos. Gracias por el tiempo y ganas de compartir un pedacito de tu vida con ROSA.

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