Chile es un país ansioso, o al menos eso dicen las cifras. Según el estudio “Termómetro de Salud Mental en Chile Achs-UC” de 2024, el 24,8% de la población presenta síntomas de ansiedad. Es decir, uno de cada cuatro chilenxs vive con esta condición. Pero aquí viene el dato preocupante: aunque sienten la necesidad de consultar a un profesional de salud mental, cerca de 400 mil personas no pueden hacerlo por falta de financiamiento.
Entonces, si la ansiedad es un problema masivo y el acceso a terapia no siempre está al alcance, es clave explorar herramientas que puedan ayudar a sobrellevarla. Y aquí entra en escena el “grounding”, una técnica sencilla, accesible y respaldada por diversas tradiciones.
Por Amaya Véliz
¿Sabes qué es el grounding?
El grounding, también conocido como “enraizamiento” o “volver a la tierra”, es una técnica que te ayuda a volver al presente cuando la ansiedad, el estrés o los pensamientos intrusivos se apoderan de ti. Se trata de anclarte en el aquí y el ahora, conectando con tu entorno físico para estabilizarte mental y emocionalmente.
Aunque en TikTok pareciera ser una tendencia reciente, la verdad es que el grounding es tan antiguo como la humanidad misma. Diversas culturas indígenas alrededor del mundo lo han practicado durante siglos, y filosofías orientales como el Taoísmo y el Ayurveda lo consideran clave para la salud y el equilibrio.

En el siglo XIX, el naturópata alemán Adolf Just promovió la conexión con la tierra como parte de un estilo de vida saludable. Más tarde, en los años 50, el doctor estadounidense William Kehoe comenzó a estudiar los efectos del contacto con la tierra en la salud, sentando las bases de lo que hoy conocemos como grounding moderno.
Cómo practicar el grounding (sin necesidad de irte a la selva a meditar) La belleza del grounding es que puedes hacerlo en cualquier momento y lugar. Estas son algunas técnicas populares:
- Técnica 5-4-3-2-1: Usa tus cinco sentidos para conectar con el presente.
- 5 cosas que puedas ver.
- 4 cosas que puedas tocar.
- 3 cosas que puedas escuchar.
- 2 cosas que puedas oler.
- 1 cosa que puedas saborear.
- Respiración profunda: Inhala, exhala y siente cómo tu cuerpo se calma.
- Movimiento físico: Estirarte o caminar te ayuda a soltar la tensión.
- Enraizar los pies en el suelo: Ya sea descalzo sobre el pasto o simplemente sintiendo el contacto con el suelo, esto te ayuda a recuperar estabilidad.
Beneficios más allá de la ansiedad
Si bien el grounding es una herramienta poderosa para calmar la mente, también se ha relacionado con otros beneficios como mejorar la calidad del sueño, reducir el dolor muscular, mejorar el estado de ánimo, aumentar la energía y estimular el sistema nervioso.
Incluso algunos pilotos han empezado a usar grounding para reducir los efectos del jet lag. Después de pasar horas en un avión, caminar descalzo sobre el césped o la arena puede ayudar a sincronizar el reloj biológico con el nuevo huso horario.
Así que ya lo sabes: la próxima vez que sientas que el estrés te está ganando, dale una oportunidad al grounding.


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