Entre tonos suaves y pinceladas que capturan emociones, Karen Licancura Sanhueza convierte la acuarela en una forma de conexión profunda. A sus 26 años, esta artista chilena —también nutricionista de profesión— ha encontrado en el arte un espacio para traducir sentimientos y homenajear vínculos, especialmente a través de los retratos de mascotas y personas.
Desde su infancia el dibujo la acompañó, pero fue hace dos años cuando decidió adentrarse en el mundo de la acuarela, una técnica que hoy se ha vuelto su lenguaje favorito para hablar de amor, memoria y sensibilidad.
Tu arte tiene una sensibilidad muy especial. ¿Recuerdas cuándo fue la primera vez que retrataste una mascota? ¿Cómo empezó esa fascinación?
»La primera vez que retraté una mascota fue el 2 de mayo de 2023, meses después que mi gato Luke falleciera, quise convertir mi tristeza en arte, plasmar ese sentimiento en esa pintura.»
Compartí mi pintura en Instagram y a la gente le gustó y comenzaron a pedirme retratos de sus mascotas fallecidas, desde entonces, mi fascinación por la acuarela creció.
Siento que de alguna forma a través del arte puedo traerles de vuelta a sus mascotas y conectar emocionalmente con ellos, transformando la tristeza en algo positivo.
Detrás de tus retratos hay historias personales. ¿Hay alguna que te haya marcado o conmovido especialmente?
Todas las historias me conmueven y empatizo con ellos porque sé lo que es perder un ser querido. Pero hay una en especial, la de “Blacky” un perrito que vivió 15 años y fue muy amado. Cuando enfermó a pesar de intentar estabilizar su salud con medicamentos su familia tomó la difícil decisión de dejarlo ir para evitarle más sufrimiento.Lo retraté con mucho amor y dedicación y hoy su retrato ocupa un lugar muy importante en su casa junto a sus cenizas y fotografías de seres queridos que también han partido.
La acuarela es una técnica que parece tener vida propia: fluye, se mezcla, sorprende. ¿Qué significa para ti trabajar con este medio y cómo dialoga con la esencia de los animales que pintas?
Es increíble ver cómo con cada capa de color y agua que aplicas, creas un retrato que va tomando una forma más realista.
Sus colores fluyen y se mezclan de forma natural, como si tuvieran vida propia, esto permite captar la esencia de cada animal y persona. Me han comentado en muchas ocasiones lo que más transmite en mis retratos son los ojos, logra conectar de forma profunda con quienes los observan.
¡He notado que tienes varios clientes! Porque tus retratos son una forma de recordar o rendir homenaje. ¿Cómo vives ese proceso emocional de conectar con el amor —y a veces la pérdida— de quienes confían en tu arte?
Siempre estaré agradecida de que las personas me elijan para algo tan especial como es retratar a un ser querido.
Es un proceso cargado de emociones, nostalgia y amor.
Mi objetivo es entregar un retrato de calidad que refleje fielmente a su mascota y que al verlo sus dueños sientan mucha felicidad por el resultado.
Tu pintura “Timothée” fue enviada a la ciudad de Gijón, España… ¿cómo fue esa experiencia? ¿Qué le dirías a las personas que están pensando en mostrar su arte como tú lo haces?
Participé en una convocatoria internacional donde fui seleccionada entre las mejores pinturas y mi obra “Timothée” fue enviada a la ciudad de Gijón, España.
Exponer allí fue uno de mis sueños, ya que siempre quise mostrar mi trabajo más allá de Chile, además España es un país que valora el arte.
Mi consejo para quienes están pensando en compartir su arte es que se atrevan y confíen en su pasión.
Siempre habrá alguien que admire y valore tu arte incluso en otro país. Lo importante es descubrir qué técnica del arte te gusta más, compartir tu talento y hacer lo que te hace feliz.
Te invitamos a seguir a Karen Licancura en sus redes sociales para conocer más de su trabajo y sus próximas creaciones. 💕 Agradecemos especialmente su colaboración y la generosidad con la que compartió su historia y su arte con la comunidad ROSA. ✨
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