Camila Vaccaro: La Voz que Revoluciona la Música Chilena

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Por Vale Montes

La música chilena vive un momento de esplendor gracias a talentos emergentes como Camila Vaccaro. Con una propuesta fresca y audaz, esta joven artista ha conquistado los corazones de muchos con sus melodías y letras profundas. Hoy, en nuestra entrevista exclusiva, nos adentramos en su universo creativo para entender cómo ha logrado posicionarse como una de las voces más prometedoras del país.

¿Cómo comenzaste tu carrera en la música?

Comencé en la música desde niña. Tuve la suerte de crecer en un hogar con instrumentos a disposición y voluntades para poder aprender y explorar en ellos. Estudié desde los 7 años con una maestra de piano, fundamental en mi vida, que me entregó enseñanzas de vida y herramientas para desarrollar una relación amorosa, profunda y disciplinada con la música.  Mi vida laboral partió muy temprano, desde los 16 años que trabajo en cosas asociadas a la música. De ahí en más no paré jamás, y ya a mis 21 años formé mi primera banda «Merkén», con quienes tocamos, compusimos, grabamos y viajamos durante 12 años. Mi carrera solista comenzó a mis 33, dónde mi búsqueda se separó de la de mis compañeras y compañeros; así que decidí tomar rumbo solitario para explorar más profundamente mi propia poética y musicalidad.

¿Hay algún artista chileno que haya influido significativamente en tu estilo musical?

¡Muchísimas influencias tengo! La educación no solo viene de lo que te enseñan, sino de lo que uno escucha, a veces, hasta sin querer escuchar. Con esto me refiero a la música cotidiana, a la que suena en la casa, la que se toca en las reuniones de amistades y familiares, además de la que uno va a buscar. Influencias que son musicales, poéticas y conceptuales. Ahora te dejo el listado, seguro se me olvidan algunos, pero acá van: Violeta Parra, Victor Jara, Luis Advis, Pato Manns, Cecilia La incomparable, Mauricio Redolés, La nueva canción chilena, Shwenke y Nilo, las voces anónimas de las ruedas de cueca, la profundidad interpretativa de Claudio Arrau. No sé muy bien cuál es mi estilo, pero todas y todos ellos me educaron en lo que entiendo por música.

¿Cómo describirías tu estilo musical?

Me gusta declarar mi estilo musical como quiltro. Es música popular, sin duda tiene influencias del folklore que tanto amo (sin ser yo folclorista), del rock, la música cebolla, de la música de raíz latinoamericana y de otras raíces tan lejanas como músicas de Kazajistán. De alguna manera todo eso se junta en un estilo, que no sé si es un estilo, pero que deviene en un lenguaje personal sin más pretensiones que decir lo que quiero con los elementos que tengo.

¿Cuáles son los mayores desafíos a los que te has enfrentado como cantante en Chile?

Pienso que el mayor de los desafíos ha sido, sin duda, atreverme a comandar una carrera sola. Si bien no estoy sola, me acompañan y apoyan una hermosa red que hace posible el oficio, he debido dejar la vergüenza e inseguridad de lo que significa un trabajo centrado en la exposición. Si bien no se trata de eso cantar, tocar o componer, el estar tan expuesta siempre me generó inseguridades que me eran más fáciles de llevar en un colectivo. El gran aprendizaje ha sido que es más importante hacer lo que uno quiere hacer; porque es inevitable, porque lo considero importante, no sé si para el mundo, pero sí para mí, y eso es suficiente. El resto se acomoda. Y gratamente, a mis 40 años, me siento tranquila con un trabajo que no es estable en ningún sentido, pero que sé navegar concentrada y plena en el hacer. 

¿Qué mensaje o emociones esperas transmitir a través de tu música?

Me gusta contar historias, ser algo así como una trovadora medieval o de la lira popular, cantando historias para que la gente se entere de lo que pasa, aunque no lo vea. Este último tiempo me he sumergido en la música como acción de memoria, para volver a poner frente a nuestros ojos aquello que el tiempo o el olvido ha querido silenciar. ¿Qué es lo que sienten quienes escuchan? Eso no lo puedo saber y tampoco pienso en aspirar a saberlo. Sólo soy material para que en cada quién pase lo que tenga que suceder.

¿Qué consejo darías a aquellos que están comenzando en la industria musical chilena?

Consejos, a ver… que difícil siempre. Si puedo ofrecer algo como consejo es que la música está muy lejos de ser solo inspiración, así que no descansen en ella. ¡La música es un oficio, un trabajo artesanal que se teje en el quehacer y sin duda se nutre de elementos extra musicales! Lean, escuchen, viajen, vivan, no dejen de sorprenderse, no supongan que ya encontraron algo donde quedarse; es la posibilidad de vivir en la sorpresa. Y eso es un regalo. Y en relación a vivir de la música en Chile, les diría que es difícil, muy difícil. Pero se puede hacer, siempre sabiendo ser buen o buena trabajadora, comprometiéndose con su obra o la obra de otros. Sean disciplinadas, disciplinados, porque lo que hacen es importante para vivir como quieren vivir. Y en relación a la industria y sus promesas; créanle poco a nada a las lenguas que aseguran éxito y fama.  El arte es una trinchera y un privilegio, ambas cosas al mismo tiempo. 

¿Te gustaría explorar otros géneros musicales en el futuro?

Absolutamente. Los estilos y géneros se desarrollan, van y vienen con uno también. Soy viajera e inquieta, experimentar y salir de los espacios de confort me hace feliz y le da colores al camino.

Al hablar con Camila Vaccaro, no solo descubrimos a una artista talentosa, sino también una persona comprometida por su arte. Su historia es un recordatorio de que los sueños se pueden alcanzar con esfuerzo y dedicación y que la música tiene el poder de transformar vidas y unir corazones. 

Instagram:  @camilavaccaro.musica

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